Necesito hacer amigos. Quizá sea eso.
No necesito echar un polvo por que sí. O a lo mejor sí que necesito echar un polvo por que sí. Quién sabe. Lo que si que no necesito es buscar a alguien para echar un polvo por que sí. O tal vez sí.
Quién sabe.
Como el sentimiento es lo primero quien presta atención a la sintaxis de las cosas nunca te besará completamente; ser como un estúpido mientras la Primavera está en el mundo mi sangre consiente,y los besos son un destino mejor que la sabiduría señora lo juro por todas las flores. No llores el mejor gesto de mi cerebro es menos que el aleteo de tus párpados que dice que estamos hecho el uno para el otro: así pues ríe, recostándote en mis brazos porque la vida no es un párrafo Y creo que la muerte no es un paréntesis
viernes, 27 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
A.
Hoy me siento especialmente triste. Habiéndome confesado. Habiéndote dicho. Habiéndome acabado.
Mira, no pido mucho,solamente tu mano, tenerla como un sapito que duerme así contento
Cuando lo fácil se vuelve tan complicado es fácil sentirse especialmente triste.
Mira, no pido mucho,solamente tu mano, tenerla como un sapito que duerme así contento
Cuando lo fácil se vuelve tan complicado es fácil sentirse especialmente triste.
domingo, 8 de noviembre de 2009
sábado, 7 de noviembre de 2009
Lamia
Es lo que tiene estar sola. Pasas mucho, demasiado tiempo pensando.
Todos somos Lamia. Y todos somos Mireille. Yo sin ir más lejos. Y tú.
Aquí estoy bien, pero noto la soledad, a veces, como una carga pesada. Por eso escribo ésto. Porque no tengo a quién hablar. A quién contar. Empezar de nuevo una nueva vida y que esta nueva vida no se pueda compartir.
Por eso leyendo estos papeles inesperados, me sentí más Mireille, y más Lamia, y más Javier que nunca.
..."su doble fiasco habría de asomar en el sueño de Verona ahora que sabía mi interminable inútil esperanza de tí, de mi antagonista semejante, de mi doble cara a cara y boca a boca, del amor que acaso estás dándole a tu presa del momento"...
Durante diez años me he sentido así. Durante ocho años he hecho sentir así. Y a su vez, aquel que me hace sentir así sentirá lo mismo por otro alguien. Y a su vez, aquel al que hago sentir así, hará sentir lo mismo a otro alguien, y a su vez...
Estoy agotada de este juego. Y este juego nos tiene bien engullidos. Dentro de su panza de león dormido. Dando pasos que son sapos, y que suenan como sapos. Un león que hace ruido de sapo.
Agotada de esperar. De hacer esperar.
...Estoy volviendo a mi. Y este yo trae problemas en su espalda. Y esa espalda trae problemas en su espalda. Como el hombre que baila solo.
Lejos de distracciones y de presas del momento me doy cuenta de que siempre seré presa de algo. Y ahí estoy.
Intentando salir del león dormido. Intentando no escuchar el ruido del sapo. Pero es difícil cuando estás sola. Sin distracciones ni presas del momento.
¿En qué quedamos, pues?
Todos somos Lamia. Y todos somos Mireille. Yo sin ir más lejos. Y tú.
Aquí estoy bien, pero noto la soledad, a veces, como una carga pesada. Por eso escribo ésto. Porque no tengo a quién hablar. A quién contar. Empezar de nuevo una nueva vida y que esta nueva vida no se pueda compartir.
Por eso leyendo estos papeles inesperados, me sentí más Mireille, y más Lamia, y más Javier que nunca.
..."su doble fiasco habría de asomar en el sueño de Verona ahora que sabía mi interminable inútil esperanza de tí, de mi antagonista semejante, de mi doble cara a cara y boca a boca, del amor que acaso estás dándole a tu presa del momento"...
Durante diez años me he sentido así. Durante ocho años he hecho sentir así. Y a su vez, aquel que me hace sentir así sentirá lo mismo por otro alguien. Y a su vez, aquel al que hago sentir así, hará sentir lo mismo a otro alguien, y a su vez...
Estoy agotada de este juego. Y este juego nos tiene bien engullidos. Dentro de su panza de león dormido. Dando pasos que son sapos, y que suenan como sapos. Un león que hace ruido de sapo.
Agotada de esperar. De hacer esperar.
...Estoy volviendo a mi. Y este yo trae problemas en su espalda. Y esa espalda trae problemas en su espalda. Como el hombre que baila solo.
Lejos de distracciones y de presas del momento me doy cuenta de que siempre seré presa de algo. Y ahí estoy.
Intentando salir del león dormido. Intentando no escuchar el ruido del sapo. Pero es difícil cuando estás sola. Sin distracciones ni presas del momento.
¿En qué quedamos, pues?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
